IV. Cultura cívica

IV.a. Justicia:

Quisimos conocer cuál es el concepto que los ciudadanos tienen sobre justicia. El resultado de los grupos de enfoque muestra que la mayoría de las personas tienen muchas dificultades para poder definir la justicia.

En muchos casos se confunde justicia con equilibrio, pues indican que es distribuir equitativamente algo. Sin embargo, encontramos en contadas ocasiones quienes reflexionaban que este concepto era en sí mismo injusto.

También hubo comentarios en el sentido de que la justicia es solamente una utopía, pues nuestra sociedad es muy injusta. Otros comentan la justicia es el respeto a los derechos de los demás.

Finalmente en contadas ocasiones algunas personas llegaron a la conclusión de que justicia era dar a cada quién lo que le corresponde.

IV.b. Leyes injustas:

¿Qué hacer ante las leyes que nos parecen injustas?, ¿qué debe hacer el ciudadano en esta situación?. Al someter esta situación a la consideración de los participantes a los grupos de enfoque, vimos que la tendencia es a pensar en que los ciudadanos no deben permanecer indiferentes ante este problema.

El concepto generalizado parece ser que el ciudadano debe actuar ante leyes injustas. Sin embargo, en donde hay división de opiniones es en la manera en la qué debe conducirse el ciudadano. Por un lado hay personas que opinan que lo que debe hacerse es manifestarse en contra de estas leyes, recurriendo a marchas o plantones. Otros entrevistados, en especial los más jóvenes perciben que la mejor manera para cambiar las leyes que les parecen injustas es recurriendo a las redes sociales, para ejercer presión sobre quienes pueden cambiarlas.

Al preguntarles qué es lo que finalmente sucedería, muchos consideraron que era poco probable que las presiones fueran suficientes para cambiar la ley. De tal manera que nada más habían dos opciones finales, obedecer la ley, a pesar de considerarla injusta o bien optar por no obedecerla.

IV.c. Pena de muerte:

La pena de muerte como forma de castigo parece tener una amplia aceptación entre los participantes a los grupos de enfoque.

De hecho prácticamente nadie se opuso abiertamente a la sola posibilidad de que existiera la pena de muerte. Tal vez se expresaron apenas algunas dudas, pero no sobre la pena de muerte en sí, sino ante la posibilidad de que un sistema de justicia corrupto “como el nuestro”, pudiera tener como consecuencia la ejecución de un inocente.

Desde la perspectiva de las personas entrevistadas, la pena de muerte es un castigo cuya aplicación debe reservarse a casos de delitos graves, tales como: violación, pederastia, secuestro y asesinato.

IV.d. Dejar libre a un culpable o encarcelar a un inocente:

Esta disyuntiva sometida a discusión en los grupos de enfoque es sumamente polémica. Las opiniones tienden a dividirse. Parece haber una ligera tendencia más marcada entre las mujeres en optar por la alternativa de encarcelar a un inocente, pero no dejar libre a un culpable. Al final, prevalece la división de opiniones y los argumentos a favor y en contra.

IV.e. Derechos de las parejas del mismo sexo:

Al observar los resultados de los grupos de enfoque, vemos que los chiapanecos son bastante liberales en lo que respecta a que las parejas del mismo sexo tengan la posibilidad de contraer matrimonio. En ningún grupo constatamos una fuerte oposición.

Si bien es cierto que entre más jóvenes son las personas más liberales son al respecto, y esta tolerancia tiende a matizarse conforme aumenta la edad del entrevistado.

Sin embargo, en lo que respecta al derecho de las parejas del mismo sexo para adoptar hijos, la postura se vuelve sumamente conservadora. La mayoría de las personas se expresa en contra de esta posibilidad, argumentando que los niños podrían ser víctimas de abuso sexual; de adoptar una identidad sexual “diferente” al convivir con padres del mismo sexo el menor podría estar confundido “un niño así, vería normal besar a otro chamaquito”.

También existe el razonamiento de que los niños verían vulnerados sus derechos de vivir en un hogar convencional “normal”, “no es justo para los niños”, “ellos no pueden escoger a sus padres”. De igual manera, prevalece la percepción de que los niños adoptados por parejas del mismo sexo serían, con toda seguridad víctimas de bullying en la escuela, lo que les daría una mala calidad de vida.

IV.f. Equidad de género:

Siendo este un tema tan complejo, optamos por dividir la conversación en tres rubros: familia, escuela, trabajo y lenguaje incluyente. Para de esta manera poder abordar cada ámbito con mayor profundidad.

Familia

Entre los presentes a las sesiones de grupo, observamos que de acuerdo con lo que ellos dicen, el ambiente familiar en el que ellos viven es bastante respetuoso de la equidad de género.

Quienes son padres o madres de familia comentan que se han preocupado por dar a sus hijos una educación libre de sexismo. En donde los roles de género no tienen lugar. Pues reconocen que la educación familiar es la principal causante de que exista la discriminación por género.

Sin embargo, prácticamente todas las personas mayores reconocen que ellos vivieron en núcleos familiares altamente machistas. Así, nos manifiestan que en muchas ocasiones las mujeres fueron obligadas a renunciar a actividades u opciones educativas que se consideraban poco femeninas.

También nos comentaron que todavía las personas mayores no acaban de aceptar la equidad de género. En muchas ocasiones las madres de familia rechazan el hecho de que sus hijos varones se encarguen del cuidado de los hijos, o que colaboren en las labores de la casa, como cocinar, lavar trastes o el aseo del hogar.

Con múltiples ejemplos nos ilustran de la manera en la que existe un doble rasero para calificar y diferenciar los roles de sexo. Dando siempre mayor importancia y valor al hombre. Cabe señalar que todas las personas que asistieron a los grupos de enfoque manifestaron su rechazo hacia estas actitudes.

Escuela

Todo parece indicar que actualmente, la escuela y en especial la universidad es el ámbito en el que se vive con más fuerza la equidad de género.

Quienes todavía están estudiando y quienes cursaron estudios universitarios coinciden en señalar que siempre vieron que el trato fue y es igualitario. Es importante mencionar que las propias mujeres están de acuerdo en que el ámbito escolar es muy equitativo.

En algunas ocasiones hubo comentarios en que hay cierto tipo de discriminación en las escuelas primarias y secundarias.

Trabajo

En el ámbito laboral existe una cierta división de opiniones. Por un lado las mujeres jóvenes perciben que todavía hay cierto machismo y que empresas y gobierno prefieren contratar hombres y no mujeres, en especial por el tema de las licencias por maternidad.

Sin embargo, los hombres por su parte perciben que no hay machismo y que lo que puede presentarse es favoritismo hacia las mujeres. Ellos opinan que las mujeres tienen ahora mayores oportunidades laborales y hacen cierta referencia a las cuotas de género.

Lo que más llama la atención es la actitud de las mujeres mayores, quienes expresan en ocasiones que las mujeres a veces logran obtener empleo, solamente por su propia condición de mujeres. Cabe señalar que hacen estas observaciones con un todo peyorativo, dando a entender que algunas mujeres aprovechan sus atractivos físicos para obtener mejores condiciones de trabajo.

Lenguaje incluyente

No encontramos en los grupos de enfoque ningún argumento a favor del lenguaje incluyente. Llama la atención que son las propias mujeres las que hacen referencia a que el uso del leguaje incluyente tiene poco o nada que ver con la equidad de género.

Las mujeres no rechazan el uso de este tipo de lenguaje, pero lo encuentran inútil. Consideran que es más una moda o una postura, que un reforzamiento en sí mismo de la equidad de género.

Tampoco los grupos de jóvenes indican estar a favor del uso del lenguaje inclusivo o incluyente. De hecho las personas con mayores niveles de escolaridad opinan que el español tiene reglas gramaticales muy claras al respecto.

Ante pregunta expresa, las mujeres manifestaron que de ninguna manera sienten que haya una actitud machista en el uso del plural masculino. Comentan que ellas mismas utilizan en plural masculino en su vida diaria.

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